Ensayo Fotográfico

Miércoles, 31 de octubre 2018

Mujer, esencia del bosque

Fotografía y texto por Carla Tejada

La antropóloga Ibarra Graso establece, a partir de un análisis lingüístico, que el pueblo T’simane se originó en los Andes y que posteriormente migraron a la Amazonía en la época prehispánica. Este fenómeno se debe a una práctica cultural llamada sóbaqui, que hace referencia a viajar o visitar, generando un patrón de asentamiento seminómada. Las actividades de subsistencia de los T’simane son la caza, pesca, recolección de madera y jatata (planta utilizada para techar), que desarrollan sobre todo los habitantes del sector de río, pues además tienen la necesidad de recorrer grandes espacios geográficos.

El pueblo T´simane está distribuido en cuatro Tierras Comunitarias, una de ellas es la Reserva de la Biosfera y Tierra Comunitaria de Origen Pilón Lajas, la cual se encuentra entre los departamentos de La Paz y Beni. Una de sus principales organizaciones del sector es el Consejo Regional T´simane Mosetene, que contempla las comunidades tanto del río como de la carretera. 

En la cultura T’simane, la mujer representa un componente fundamental para su pueblo, no solo en la preservación de su cultura, sino también en la supervivencia de la comunidad.

A diferencia de otras culturas de tierras bajas, los T’simane presentan una relación de mayor igualdad entre géneros, principalmente en las comunidades del río, que tiene un mayor grado de aislamiento. Reyes y Huanca citan a un hombre dirigente T’simane con la siguiente reflexión: “del mismo barro fueron hechos parecidos el hombre y la mujer…”

Una de las responsabilidades realizadas principalmente por las mujeres T’simane es la fabricación de chicha, la cual simboliza el intercambio conyugal y social; en otras palabras, son el centro que modula las relaciones familiares.

Otras actividades culturales que realiza la mujer, son el tejido de marico, estera, venteador y la jatata. Sin embargo, no están limitadas en desarrollar otras labores como la caza y la pesca.

Las labores que deben hacer las mujeres T’simane no solo están ligadas al hogar, sino también deben proveer a la familia de leña, yuca y plátano. Además, cuentan con profundos conocimiento amplios de medicinas tradicionales de, por lo menos, unas 90 plantas y también apoyan como parteras en su comunidad.

Si bien las relaciones sociales entre géneros son de mayor igualdad, las mujeres se encuentran en desventaja con respecto a los hombres en dos aspectos importantes: acceso a educación y participación política.

El acceso a educación en lugares alejados representa un reto importante para toda la comunidad, teniendo en cuenta que en el río solo pueden estudiar hasta cuarto de primaria y casi nunca pueden tener un estudio continuo porque los maestros contratados no pertenecen a la comunidad. Sin embargo, como mujeres la situación es más drástica, ya que su vida reproductiva empieza a muy temprana edad entre los 14 y 16 años, y el periodo de nacimiento entre hijos no supera el año, lo cual las limita poder continuar con sus estudios.

Respecto a su participación política, y teniendo en cuenta que la organización social del pueblo T´simane está fuertemente estructurada, la intervención de mujeres no es tan común como la de los hombres, sobre todos cuando corresponde a entidades o personas externas a la comunidad. Ésto, según el estudio mencionado, es consecuencia de la falta de manejo del castellano y por un aspecto cultural histórico que desde los 90’s quienes salen más seguido de la comunidad y se enfrentan a otras sociedades son los hombres.

Hoy en día las comunidades T´simane se están enfrentando a nuevos retos ambientales y sociales debido a la deforestación, minería, contaminación y exploraciones para la construcción de represas que implican el repensar de nuevas actitudes y acciones para enfrentar estas problemáticas y además su rol como mujer frente a éstas. Pero también es cierto, que nosotros, los de afuera  deberíamos dejar de lado los prejuicios de superioridad y aprender de su cultura, sobre todo de la fortaleza, esfuerzo, dedicación y amor que tanto caracteriza a las mujeres T’simane.  

Carla Tejada es egresada de la Carrera de Comunicación Social.

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